Revista ANPE Nacional nº 611
Opinión 23 Noviembre-diciembre 2021 De forma complementaria, no descubrimos nada nuevo al afirmar que, en un mundo globalizado, el nivel de exigencia académica y de competitividad marca y guía hacia donde se ha de encaminar la formación integral de nuestros jóvenes. Aspectos emocionales, idiomas, capacidades y competencias se convierten en elementos decisorios a la hora de discriminar o aceptar al futuro candidato a un determinado puesto de trabajo. Por todas estas cuestiones, desde nuestra coherencia y rigor, señas de identidad en estos más de 40 años de existencia, siempre hemos demandado que la exigencia, el rigor y el es- fuerzo han de impregnar el proceso educativo. Navegar en dirección contraria es enviar un falso y erróneo mensaje a nuestros jóvenes, a los que estaríamos vendiendo una realidad que nada tiene que ver con lo que encontrarán tras su proceso de formación y posterior acceso al mercado laboral. Hay indicios que invitan a un cierto optimismo. Según datos facilitados por el Ministerio de Educación y Formación Pro- fesional, el alumnado de Formación Profesional ha aumenta- do en España un 18,6% en los últimos cinco cursos. Un 3,7% el de FP de Grado Medio, un 25,3% el de Grado Superior, y más de un 84,6% la FP a distancia. A ello debemos añadir que, después de una década, por fin España ha bajado del 30% de jóvenes sin más estudios que la ESO. Concretamente un 28,3%, lejos aún de la media de la UE (14,8%). No obstante, no debemos obviar los graves problemas que aún lastran nuestro sistema educativo: la elevada tasa de repe- tición, pese a haber bajado desde el 13,3% del curso 2009-10 al 8,5% de 2019-20 según datos del Ministerio de Educación y FP; y una tasa de abandono educativo temprano, afortuna- damente a la baja, que se sitúa en el 13,8% según los datos que arroja la última EPA. En relación a todo ello, no se puede olvidar que nos encon- tramos inmersos en el desarrollo normativo de la LOMLOE, la promulgación de la nueva Ley de FP, los nuevos currículos y la nueva y de momento descorazonadora norma que regirá la promoción y titulación en las enseñanzas no universitarias. En ANPE exigimos un verdadero proceso de negociación de esta normativa que permita abordar, desde la reflexión y el sentido común, todas estas cuestiones. Y estaremos atentos, en todo momento, defendiendo como siempre hemos hecho los intereses de los docentes y procurando siempre la mejora de la Enseñanza en nuestro país. La Odisea nos narra las dificultades de Ulises en su regreso a ítaca tras la guerra de Troya. Allá estaban sus raíces y sus seres más queridos; allí había forjado su temple y su modo de ser. Gracias a ellos había sorteado todas las dificultades de la guerra y pudo afrontar los peligros que le aguardaban en su viaje de vuelta. Una de esas aventuras tuvo lugar en la isla de los Lotófagos, así llamados porque solo se alimentaban con la flor del loto, deli- ciosa al paladar pero que producía alteraciones en la memoria: ni se recordaba el pasado, ni los proyectos de futuro y, por tan- to, tampoco ni los deberes ni los compromisos. Vivían en un presente placentero, adormecidos y consumiendo la citada flor. La escuela actual es un reflejo de la sociedad y las clases un tambor de resonancia del clima social y cultural. No es de extrañar por tanto que en las aulas se opte por el entretenimiento antes que por el esfuerzo; por la actualidad efímera más que por el conocimiento de nuestro pasado. La educación y los lotófagos Juan Antonio Gómez Trinidad
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