Revista ANPE Nacional nº 609

Opinión Mayo-junio 2021 25 dentro del proceso de tramitación y promulgación de las dife- rentes leyes educativas que el colectivo docente y la comunidad educativa en general venimos soportando. En este contexto, la profesión docente se ve afectada por ver- tiginosos cambios normativos, exceso de burocracia, y un rol o perfil a desempeñar cada vez más complejo. En numerosas ocasiones, las diferentes administraciones ponen el foco en los centros educativos, otorgándoles un estatus de referencia o ins- trumento recurrente para dar respuesta a problemas o situa- ciones ajenas al ámbito educativo, y más bien de índole social. A diferencia de lo que ocurría hace años, la sociedad actual es muy exigente. Por ello, hoy en día el papel, la razón de ser, la hoja de ruta asignada a priori al docente, no es tanto "enseñar" determinados conocimientos sino más bien, como nos recuer- dan continuamente, ayudar al alumnado a "aprender a apren- der" y así promover su desarrollo personal y cognitivo. Por ello resulta conveniente recordar y repasar, de forma breve y simplificada, algunas de las numerosas tareas que, para hacer frente a la diversidad de alumnado y la complejidad de la si- tuación, se implementan gracias al encomiable esfuerzo de los compañeros y compañeras que, día a día, curso tras curso, ha- cen uso del optimismo vital que caracteriza nuestra profesión para hacer frente a los innumerables avatares que se nos pre- sentan. El profesorado ha de demostrar no solo un dominio de los contenidos, establece una planificación y traslada al alumnado metas en lo referente a hábitos de estudio, poten- ciando la autoestima en todo momento para así lograr su plena autonomía. Como docentes, debemos regular los procesos de enseñanza y aprendizaje favoreciendo y evaluando el progreso, fomen- tando el logro de aprendizajes significativos y facilitando el trabajo colaborativo. Todo unido a una adecuada atención a la diversidad, la transmisión de valores y el diagnóstico de ne- cesidades. A todo ello, hay que sumar la necesaria motivación del alumnado. Hemos de despertar su interés, estableciendo un adecuado clima afectivo en nuestras aulas que proporcione confianza y a su vez seguridad y fomente la participación, la colaboración y el trabajo en grupo. Para finalizar esta “breve y resumida” lista de tareas, no pode- mos olvidar la necesaria colaboración en los aspectos relacio- nados con la gestión del centro y la burocracia establecida. Así como las recomendables y necesarias formación y actualización del profesorado en nuevas experiencias didácticas y metodo- lógicas, innovación, creatividad y liderazgo. En resumen, las razones que nos empujan hacia la docencia han de ser fuertes y sólidas porque, una vez dentro, se conoce la verdadera reali- dad de nuestra labor. Todas estas tareas, este cúmulo de responsabilidades afianzan mi convencimiento sobre la importancia y relevancia de nues- tro trabajo. Nunca he dudado del prestigio ni del reconoci- miento de nuestra profesión por parte de la sociedad, pero si he echado en falta el papel asignado al profesorado en momen- tos claves por parte de la Administración. Este es precisamente uno de esos momentos, nos encontramos en el desarrollo re- glamentario o normativo, lento e incipiente, derivado de la nueva Ley de Educación, donde, entre otras cuestiones, una disposición adicional se dedica específicamente al desarrollo de la profesión docente. En ANPE consideramos imprescindible desarrollar la profe- sión docente tal y como está previsto en la disposición adicio- nal séptima de la LOMLOE y demandamos una Ley de la Profesión Docente que regule nuestra labor, acabando con las lagunas normativas y trabas al desarrollo de nuestra profesión que nos vienen afectando desde hace años. A ello hay que aña- dir el tan ansiado Estatuto de la Función Pública Docente que, desde hace ya más de treinta años, se ha anunciado y prome- tido por más de un gobierno y que no ha visto lamentable- mente la luz. En ANPE, desde nuestra independencia y profesionalidad, tra- bajamos en todo momento por la mejora de nuestras condi- ciones sociolaborales y el fortalecimiento del sistema educativo. Estamos a tiempo, no dejemos pasar una nueva oportunidad, ahora sí toca hablar del profesorado.

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